La conversación estratégica de las empresas está dominada por dos conceptos: KPIs y OKR. Con frecuencia se utilizan como sinónimos, pero no son equivalentes. Escoger uno u otro, o bien combinar ambos adecuadamente, puede marcar la diferencia entre una organización que realiza tareas y otra que progresa con un rumbo definido. Pero aquí surge la cuestión, ¿cuál es el que necesita tu empresa?
Tabla de Contenido
¿Qué son los KPIs?
Los indicadores clave de rendimiento se conocen como KPIs (Key Performance Indicators). Se utilizan para evaluar el rendimiento de áreas, equipos o procesos específicos. Por ejemplo:
- Índice de conversión
- Costo de conseguir un cliente
- Cambio de personal
- Margen de ganancia
- Tiempo promedio de entrega
Los KPIs contestan una pregunta esencial: ¿Estamos trabajando como deberíamos?
A fin de cuentas, son métricas operativas que permiten controlar la salud del negocio.
¿Qué son los OKR?
Los OKR (Objetivos y Resultados Claves) constituyen un marco de trabajo estratégico que integra:
- Meta (Objetivo): Qué es lo que deseamos alcanzar.
- Resultados fundamentales: De qué manera controlamos el progreso hacia esa meta.
Estos dos parámetros, a su vez, ilustran:
- Propósito: Llegar a ser un referente digital en el sector.
- Hallazgos clave:
- Elevar el tráfico orgánico en un 40%.
- Aumentar en un 30% la participación de los usuarios en las redes sociales.
- Introducir tres productos digitales novedosos en el trimestre.
Por su parte, los OKR responden a la siguiente pregunta: ¿A dónde queremos llegar?
La diferencia clave: medir vs transformar
A pesar de que los dos emplean métricas, su finalidad es diferente. Los indicadores clave de rendimiento (KPI) miden el rendimiento actual, mientras que los OKR miran el cambio y la ambición a futuro.
Los KPIs se fijan en la estabilidad, mientras que los OKR promueven la evolución y el porvenir de la organizacion. Una compañía que únicamente utiliza KPIs puede llegar a ser eficaz, pero no necesariamente innovadora. Por otra parte, una compañía que únicamente se basa en OKR puede tener visión, pero perder control operativo.
¿Cuándo elegir KPIS?
Los KPIs son esenciales en campos como la atención al cliente, las finanzas o las operaciones. Estos indicadores son particularmente beneficiosos cuando:
- Es necesario gestionar procesos consolidados
- Se busca la optimización y la eficiencia
- Se quiere identificar rápidamente desviaciones
- Se desarrolla el trabajo en contextos con un alto grado de operatividad
¿Cuándo elegir OKR?
Los OKR son más efectivos en empresas tecnológicas, startups o procesos de cambio estratégico. Se suelen emplear cuando:
- La organización se encuentra en una etapa de crecimiento
- Hay un cambio cultural
- Se busca alinear equipos con el objetivo de compartir una visión común
- Se quiere fomentar la innovación
¿Es necesario elegir solo uno?
Lo cierto es que no.
Las organizaciones más desarrolladas integran ambos sistemas ya que emplean KPIs para garantizar el rendimiento diario y también implementan OKR para establecer una dirección y crear impacto. Lo esencial es comprender que no compiten, sino que se complementan. A modo de ejemplo:
- Los KPIs supervisan el funcionamiento del negocio.
- Los OKR impulsan el crecimiento de la empresa.
El factor cultural
Lo que realmente importa es la cultura de la empresa, más allá de la metodología. La implementación de OKR necesita:
- Claridad
- Comunicación continua
- Liderazgo coordinado
- Mentalidad de constante mejoramiento
La gestión de KPIs requiere:
- Rigor en el análisis
- Seguimiento constante
- Cultura de los datos
Te formamos para tener impacto en la dirección empresarial
Los KPIs son fundamentales si tu empresa necesita control y estabilidad. Los OKR son la solución si se necesita crecimiento y ambición estratégica.
Entender la diferencia de ambas métricas es fundamental para los perfiles directivos. La capacidad de saber cuándo activar una transformación estratégica y cuándo medir el rendimiento se vuelve una habilidad esencial para liderar. Con nuestro Master en Project Management, desarrollarás todas las capacidades y competencias necesarias para convertirte en un profesional de la dirección de proyectos y serás capaz de leer los medidores de una empresa según sus necesidades.
Porque la pregunta verdadera no es cuál escoger, sino cómo transformar la medición en estrategia y la estrategia en resultados.
Foto diseñada por Freepik
