Una entrevista de trabajo no es una simple entrevista. Para un ejecutivo, es un momento clave donde se examina si el candidato se ajusta no solo al puesto, sino también a la visión, los valores y los desafíos de la empresa. Existen tres elementos esenciales que, más allá del currículum, suelen determinar la decisión final. Comprenderlos puede marcar la diferencia entre ser un candidato aceptable… o el seleccionado.
Tabla de Contenido
1. Visión estratégica y capacidad de aportar valor
Lo primero que busca un directivo es entender cómo piensa el candidato. No se trata solo de tener un conocimiento extenso de su perfil, sino de cómo empatiza y afronta objetivos del negocio. Un perfil atractivo es aquel que:
- Comprende el contexto de la empresa y su sector
- Relaciona su rol con el impacto en la empresa
- Aporta ideas, mejoras o enfoques propios
- Demuestra pensamiento crítico y orientación a resultados
2. Actitud, liderazgo y habilidades humanas
Es posible adquirir habilidades técnicas en un ambiente laboral que cambia. No siempre se trata de la actitud y las habilidades humanas. Por esta razón, este es uno de los factores más determinantes en una entrevista. Un directivo presta atención en:
- La habilidad para comunicarse y escuchar
- El manejo de la incertidumbre y la presión
- El modo de aceptar los errores y las lecciones aprendidas
- La capacidad de liderazgo y la disposición para colaborar
3. Capacidad de aprendizaje y adaptación al cambio
Los directivos de empresa son conscientes de que el mercado cambia con rapidez. Por esta razón, aprecian a los candidatos que muestran una curiosidad notoria, un aprendizaje continuo y una adaptación al cambio permanente. Se presta atención a elementos como:
- Que tengan formación reciente
- Interés por las tendencias y tecnologías emergentes
- Capacidad de reconfigurarse en el ámbito profesional
- Disposición a asumir nuevas responsabilidades y desafíos
Lo que no se dice, pero se evalúa
Existen, además de estas tres claves, algunos factores que tienen un impacto en la decisión final y que mucha gente pasa por alto, pero no debería. Entre ellas, destacan estas conductas:
- Coherencia entre lo que se cuenta y la trayectoria profesional del candidato
- Preparación previa a la entrevista
- Claridad y capacidad de síntesis
- Conexión cultural con la empresa
Un directivo no busca al candidato ideal, sino a aquel que pueda contribuir positivamente, tenga la actitud correcta y esté listo para desarrollarse junto con la empresa. Comprender estos tres elementos clave hace que afrontes la entrevista desde un punto de vista más maduro, preparado y acorde con lo que verdaderamente es importante en los procesos de selección de alto nivel.
Tu aprendizaje para el mundo profesional
Para afrontar la demanda universal de líderes, es importante recibir una formación contrastada y de categoría que te prepare de cara a afrontar el mundo profesional. Nuestro programa de MBA – Master in Business Administration te forma y te ayuda a pensar desde diferentes puntos de vista para desenvolverte de la mejor manera en entornos profesionales y empresariales.
Foto diseñada por Freepik
